Read 4 fit: Septiembre, el mes de las agujetas (Dolor Muscular de aparición tardía)

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Todos hemos experimentado alguna vez aquel dolor muscular punzante en los músculos después de realizar un esfuerzo físico o iniciarse en una práctica deportiva.

Cuando has tenido la sensación de moverse como cualquier figurante de la serie “The walking dead”  con movimientos extraños acompasados de quejidos guturales, es lícito pensar entonces que el cuerpo nos está enviando señales traducibles en “no lo hagas más” y “en el sofá de casa esto no nos pasa”. Quizás lo más lógico y razonable sería alejarse de los esfuerzos físicos y evitar de cualquier modo posible las acciones que nos han llevado a vivir días negros dentro de libertad de movimiento. ¿No consiste la supervivencia en desterrar todo aquello que produzca dolor?, apartarse del fuego que abrasa la piel, del  filo cuchillo que corta la carne, incluso alejarse de una mala relación en bucle de malas experiencias. Quizás solo reiteran los que se dejan llevar por instintos masoquistas, y el resto los seguimos como corderos hacia nuestra propia autodestrucción o es quizás un tributo a pagar indispensable para cualquier mejora física.

Este tipo de dolor muscular denominado mialgia diferida por la nomenclatura médica, no es un mal endémico de los gimnasios y del deporte ni es nada nuevo pues cualquier sobreesfuerzo físico puede desencadenar tales consecuencias.

Probablemente lo sentirían los legionarios romanos noveles los primeros días de marchar 30 o 40 km diarios, el propio Aníbal ascendiendo con su ejército por los alpes e incluso Miguel Ángel golpeando un bloque de mármol para esculpir su David. El hecho de que no tengamos registros escritos sobre el tema no significa que no existiese y es totalmente plausible ya que la fisiología humana no ha cambiado desde los primeros hombres.

A través de la ciencia moderna, se bautiza a este fenómeno como dolor muscular de aparición tardía y se empieza a explicar el qué y el porqué, estableciendo diversas hipótesis a lo largo de los años.

Las primeras hipótesis aparecidas en mitad de s. XX, rezaba que sustancia residual del metabolismo energético muscular llamado ácido láctico se cristaliza produciendo la sensación de pequeños pinchazos tan característica. Posteriormente se desecha esta opción ya que personas que padecen una enfermedad llamada MC Ardle no producen este ácido láctico y sin embargo también sufren aquellos pinchazos musculares después de un esfuerzo físico. Tampoco se han encontrado cristales de ácido Láctico a través de biopsias en el tejido muscular en pruebas realizadas a distintas horas después de un esfuerzo físico.

La hipótesis más extendida concluye que el dolor de aparición retardada es causado por microroturas de algunas fibras musculares causadas al someterlas a la tensión de un esfuerzo para el cual no está acostumbrada. Esto explicaría por qué las zonas donde se produce más tensión cerca de los tendones es donde más se acusa habitualmente este dolor.

Actualmente se baraja otra opción que complementa la anterior que implica microroturas  en el tejido conectivo como los tendones y las fascias, que es un tipo de “malla” que recubre los músculos, atribuyendo la demora de la percepción del dolor a horas después de la actividad y no durante.

En cualquier caso esta microlesión propia del inicio de temporada de gimnasio, no va a acabar con las aspiraciones de mejora, ya que es un proceso con el que tu cuerpo sabe lidiar. Pero, controlando la intensidad en los primeros días y calcular su incremento progresivo evitará en gran medida los efectos molestos de las “agujetas” musculares.

Dependiendo de la magnitud del dolor retardado hay dos recomendaciones. Una que aconseja la actividad suave a modo de recuperación activa en el caso de molestias leves. Otra en el caso de molestias más severas que vaticina una mejor recuperación a través del descanso prolongado de  hasta 72h aproximadamente. Aquello de beber azúcar o bicarbonato diluido en agua ya quedó registrado en el libro de grandes mitos de la historia junto con la teoría geocéntrica o la purificación del alma a través del fuego inquisitorial.

Maty

Maty Carol

Entrenador personal
Fitness Management
mcarol@moli-llum.es
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