Read 4 fit: ¿Estabilidad?

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Estabilidad, un concepto que aborda distintos aspectos físicos, cognitivos y sociales. Nos gusta sentir una cierta seguridad para con nuestras acciones. Buscamos estabilidad laboral, económica y emocional que permita subsistir en esta caótica y hostil sociedad. Como si toda nuestra vida se sostuviera sobre un hilo, o un fino cable como aquel que unió las dos torres del World Trade Center aquel 7 de agosto de 1974, y nuestro día a día los pequeños pasos que llevaron a Philippe Petit de una torre a la otra en tan elogiable (o insensata, según se mire) proeza. Así de precaria es, luchando constantemente contra los vientos que pretenden hacerte caer, midiendo la longitud de los pasos y el peso que proyectamos en cada uno de ellos. Solo así, controlando cada movimiento, logramos estar estables, y continuar con nuestras vidas de un modo más o menos digno.

Esta búsqueda constante de estabilidad es algo muy familiar para nuestro organismo. La locomoción en sí misma, controlada por el sistema nervioso (neuromuscular) requiere una cierta habilidad para lidiar con distintos tipos de fuerzas, adaptarse a ellas y generar movimientos seguros. Conservar la integridad de las estructuras móviles a merced de las fuerzas externas y la fuerza provocada por los músculos que las mueven requieren un alto grado de estabilidad, sin la cual el movimiento sería deficiente o imposible.

Cualquier movimiento requiere el control de todas las articulaciones, tanto las que se mueven como las que no. Andar, por ejemplo, requiere el movimiento de los miembros inferiores, tobillos, rodillas cadera, pero también mantener el cuerpo más o menos erguido durante la deambulación.

Para conseguir mantener las articulaciones en su sitio durante un movimiento hay estructuras de estabilidad pasiva, que no requieren ningún tipo de control, como los ligamentos que sujetan estas articulaciones. Estos ligamentos, son como una suerte de pequeñas correas o cinturones de seguridad con muy poco margen de juego. También hay elementos de estabilidad activa, los músculos por ejemplo. Pero lo más interesante del caso que nos ocupa, es conocer la existencia de una especie de sensores neurológicos que reciben y envían información constante de lo que sucede en las articulaciones y los músculos, como movimiento, trayectoria, velocidad ..etc incluso de las sensaciones que recibe del exterior, como presión, temperatura. El sistema nervioso central criba la información proporcionada por estos, y decide qué hacer con ella. Hay distintos tipos de sensores, cada uno especializado en un tipo de señal o estímulo, pero en su conjunto se les denomina propioceptores.

Una gran red de propioceptores repartidos incluso por lugares insospechados que envían y reciben información constantemente por todo nuestro cuerpo, trabajando sin descanso y de un modo inconsciente para que tu puedas hacer tu vida, mantenerte de pie y desplazarse sin tropezar con tus propios pies.

Piensa que en cada movimiento por sencillo que sea, hay estructuras que se mueven y otras que se mantienen más o menos en una posición determinada, por ejemplo, un movimiento de mano sin mover el brazo. Cualquier movimiento requiere la contracción de  serie de los músculos encargados de hacer el movimiento mientras otros se estiran para permitirlo, y a su vez, otros músculos que mantienen en su lugar las articulaciones que no deben moverse, por ejemplo en la flexión de codo el bíceps se contrae mientras el tríceps se deja estirar y  los músculos del hombro y la escápula sujetan sendas articulaciones y las estabilizan.

Pues además, todo esto lo hace enviando y recibiendo información por parte de estos propioceptores. Es un trabajo titánico que se lleva a cabo de un modo inconsciente, por suerte, porque si tuviésemos que hacerlo de un modo consciente tendríamos un serio problema de coordinación.

Los ejercicios cuyo objetivo es la mejora de la estabilidad debe ser una parte esencial del programa de entrenamiento y extensible a todas las articulaciones posibles. Una mejor estabilidad en las articulaciones reduce en gran medida el riesgo de lesión, aumentando la coordinación de los susodichos elementos de estabilidad activa y minimizando el tiempo de respuesta ante una movimiento agresivo.

Una buena estabilidad en todas las articulaciones permite mejorar el rendimiento en ejercicios de fuerza, de velocidad, de potencia… etc. cualidades que por otra parte, intentar desarrollar con una estabilidad articular deficiente es una auténtica ruleta rusa.

A priori, los ejercicios deben ser sencillos, con un ligero componente de inestabilidad pero de un modo controlable. Se puede mejorar la estabilidad sin correr riesgos con ejercicios peligrosos. Los ejercicios circenses son para los profesionales del circo.

Maty

Maty Carol

Entrenador personal
Fitness Management
mcarol@moli-llum.es
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