Read 4 fit: La crispación metabólica y el pseudoHIIT

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Desde que el modelo físico de belleza Boteriano de amplias curvas pasó de moda, la búsqueda de la reducción del peso graso que se define en portadas de revista Ha sido uno de los grandes accionistas de los centros de fitness y de las consultas de los nutricionistas. Sabemos que no es solo una cuestión estética, sabemos que un peso corporal elevado puede atraer diversas complicaciones para la salud.

Desde la eclosión del fitness, miles de usuarios han ido desfilando a lo largo de los años por distintos gimnasios buscando la mejor forma de perder peso. Diversos métodos de ejercicio físico anunciados como infalibles han ido apareciendo y desapareciendo durante este tiempo, al igual que las dietas milagrosas que hoy día nos parecerían una broma absurda y de mal gusto. En la mayoría de los casos, hay que decir que sus creadores tenían la certeza de la efectividad de sus métodos basados en el conocimiento científico ( o el desconocimiento) de su época. Con el paso del tiempo, parece que la evolución científica tiende a mejorar el conocimiento del funcionamiento de nuestro organismo y paralelamente el sector del fitness y la nutrición aprende de sus errores. Aún así, no podemos decir que tengamos un conocimiento absoluto y las propuestas efectivas de hoy, pueden ser motivo de risa mañana.

¿Qué sabemos hoy?

Pues sabemos que el santo grial del fitness pasa por el esfuerzo. Para estar Fit, hay que sufrir. Ni más ni menos. A diferencia de años atrás donde la bicicleta estática o el jogging era la llave que abría el submundo de los cuerpos esbeltos, hoy pensamos que eso no basta, y que la llave es mucho más pesada. Se imponen las actividades con una intensidad mucho más elevada que buscan un desgaste energético de profundidad. Pensamos que la dirección correcta es crear una actividad que no sólo tenga un alto gasto calórico durante la actividad si no que además altere el metabolismo prolongando el gasto calórico durante horas. Es decir se consume energía durante la actividad física y durante el periodo de recuperación que pueden ser hasta 3 días.

El caso es, que durante algunos tipos de entrenamiento hay un alto gasto de sustratos energéticos y de oxígeno, llegando a consumir reservas que se han guardado previamente bajo la etiqueta de “por si acaso”.Volver a rellenar esas reservas y reparar tejidos dañados durante el entrenamiento tiene un coste energético. Podemos decir que durante el entreno el cuerpo ha ido extendiendo cheques de energía que pagará en cómodos plazos. Visto con perspectiva, el gasto calórico en su conjunto puede ser alto. Este efecto denominado “consumo de oxígeno post ejercicio” EPOC (excess post-exercise oxygen consumption)  por los anglófonos, refiere a la elevación de la tasa metabólica basal producida por el ejercicio. Estas siglas en español se utilizan para Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica, (EPOC), es importante no confundir una cosa con la otra.

Así, que tenemos una forma de aumentar el gasto calórico post-entreno… Maravilloso ¿verdad?. Como pasa habitualmente las cosas buenas tienes un “pero” o como la letra pequeña de los atractivos anuncios con supuestas ofertas, en este caso para conseguir elevar el gasto calórico la actividad debe ser algo más que vigorosa.

Al parecer, las actividades muy intensas son las que producen mayor gasto post ejercicio.

Una forma plausible y extendida de llegar es a través de los HIITs. (High interval intensity training). Donde la “I” de intensidad no está puesta por antojo y sería como el hermano mayor de los tan populares HITs, (High interval training)

De hecho es tan intenso, que mantenerse en ese límite requiere una forma física excelente, y no es apto para todos los públicos. En un rango de entrenamiento donde la frecuencia cardiorespiratoria va al máximo, los músculos “queman” y parece que falte aire, un umbral donde es imposible hablar, literalmente. Un rango donde la gran mayoría que realizan pesudoHIITs no llegan o solo llegan unos pocos segundos.

Si bien es cierto que el HIIT es donde se produce mayor incremento de EPOC, durante un trabajo no tan intenso con HIT también se eleva la tasa metabólica post ejercicio aunque sea en menor medida.

Quizás lo más prudente es realizar una actividad interválica o HIT más asequible, combinada con otro tipo de entrenamiento.

Debemos tener en cuenta que estos entrenamientos producen un gran desgaste físico, y requieren una recuperación completa antes de volver a la carga. Los expertos cifran en 72h. aproximadamente para una total recuperación.

Puestos a hablar de prudencia, es imperativo realizar una visita al cardiólogo antes de iniciar este tipo de actividad y realizar controles periódicos. La prescripción de un entrenamiento interválico debe ser supervisada por un profesional. Realizar ejercicios o entrenamientos “extraídos” de la red o visualizados de algún canal impersonal conlleva un alto riesgo para tu salud y en el mejor de los casos, un gasto de tiempo y recursos estéril en su gran mayoría.

Maty

Maty Carol

Entrenador personal
Fitness Management
mcarol@moli-llum.es
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