Read 4 fit: Tonificad@s

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Comienza la primavera con sus características climatológicas y temperaturas variables que poco a poco se aproximan de un modo ascendente a un preludio veraniego. Los días festivos, se ocupan con paseos o actividades de todo tipo al aire libre, desde un caminar a pies descalzos por la aún fría agua playera hasta las pequeñas escapadas amateurs en patines o bicicleta. Muchos pretenden lucir bronceado pretemporada y como girasoles, se acomodan en cualquier banco público con el sol de cara. Incluso hay días que la temperatura invita a vestir de corto ofreciendo más terreno cutáneo a los rayos del astro rey. Tenemos ganas de verano.

En los gimnasios, se ultiman detalles para mostrar el cuerpo “tonificado” que atraerá todas las miradas, pues qué mejor gratificación al esfuerzo de meses de duro trabajo que una buena dosis de autoestima. Algunos miran con envidia, otros con admiración, otros con un cierto atisbo de crítica otros lascivia, pero todos de un modo consciente saben que no es fácil conseguir tener un cuerpo “Fit” (del término anglosajón Fitness) y que tras esa figura hay horas de entrenamiento y de sacrificios en la mesa pues para estar Fit hay que sufrir en mayor o menor medida.

Para todos aquellos que están dispuestos a pagar el precio, dentro de la premisa de que no es fácil nos podemos encontrar con distintas variables que responden a las características intrínsecas de cada individuo. Hay personas que les cuesta mucho más controlar su peso que a otras, por ejemplo, algunos muestran un “six pack” abdominal coman lo que coman, otros agonizan tras un escueto plato prescrito en su dieta. Puede que sea injusto, pero es así.

Hay una gran mayoría de usuarios de gimnasio o de servicio de entrenador personal cuyo objetivo es estar “tonificado”. La definición más extendida de tonificar reza que es cuando un músculo se muestra firme y definido.

Entonces, ¿cómo se tonifican los músculos? Para afrontar esta dicotomía hay que entender que abarca dos frentes, entreno y alimentación.

La cuestión nutricional debe ser abordada desde un punto de vista profesional, pues cada persona tiene unas necesidades y unas características específicas. Además, si se pretende rendir en el entrenamiento, una dieta debe contemplar todos los requerimientos necesarios para el tipo de actividad y su recuperación. No es necesario un doctorado para entender que las dietas deben ser personalizadas, prescritas por un profesional, que no existen atajos en dietas genéricas ni productos milagrosos. Mostrar un músculo o un cuerpo más definido depende totalmente de este paso. Solo de puede definir con una correcta alimentación, no existen ejercicios para definir.

Una vez aclarado el primer punto, vayamos a la parte del entrenamiento, donde hay multitud diferentes opciones pero algunas de ellas más efectivas que otras. Lo más importante es que el entrenamiento debe contemplar algún tipo de ejercicios de fuerza. Solo podemos mostrar unos músculos con un cierto tono, de aspecto duros, si están fuertes. Entrenar la fuerza no es sinónimo de hipertrofia. No hay que tener ningún miedo al entrenamiento de la fuerza, ya que nunca nadie jamás en toda la historia se ha convertido en un auténtico Hulk de un día para otro, ni hombre ni mujer.

Se puede abordar el entrenamiento de fuerza desde muchos ángulos y desde infinidad de ejercicios, eso sí, con una cierta intensidad, ya que si la intensidad es muy baja quizás ofrezcan un estímulo pobre en cuanto al objetivo refiere. Tampoco es necesario que haya muchísima intensidad, buscando un punto medio sería suficiente.

Podemos encontrar ejercicios donde se trabaje un solo músculo (o unos pocos), de un modo analítico, como los ejercicios propios de la mayoría de máquinas de la sala fitness. Estas máquinas están diseñadas para trabajar el máximo posible un músculo “Diana” o primario en cuanto al movimiento refiere. La idea es mover la máxima carga con el mínimo de músculos implicados.

Hay otro tipo de ejercicios, sean en máquinas (algunas), otro tipo de material o incluso el propio peso corporal donde se trabajan muchos músculos implicados en un movimiento. Cualquiera de las opciones siempre que se trabaje a la intensidad adecuada y controlando la técnica de ejecución propia en cada ejercicio, nos irá acercando a nuestro objetivo.

Si bien es cierto, que en neófitos el entrenamiento de la fuerza aunque sea intensidades muy controladas puede hacer que los músculos aumenten un poco su tamaño debido a una serie de adaptaciones que se dan en las primeras etapas del entrenamiento, es algo común y totalmente normal. Si el entrenamiento mantiene bajo control la intensidad necesaria en cada caso, pasada esta primera etapa, no seguirá aumentando. El cálculo de la carga  y la intensidad por ejercicio aislado y la suma de todas las cargas de un entrenamiento debe ser supervisado por un profesional que lo prescriba en base al objetivo y a las características de usuario.

Maty

Maty Carol

Entrenador personal
Fitness Management
mcarol@moli-llum.es
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